¡La oración como un regalo!

 

En el Oasis de Trois-Rivières, Quebec, encontramos un medio original para responder al deseo de las Hermanas a orar juntas. Es lo que nos comparte la Hna Angèle Lépine hj

 

Mientras nuestras Hermanas de l’Oasis estuvieron confinadas, las visitas fueron prohibidas y las actividades eran poco frecuentes! Una asistente de gran corazón, la Señora Denise Dionne, ofreció a las Hermanas orar con ellas. Finalmente, ¡qué regalo reunirse alrededor de lo esencial! Este espacio de espiritualidad proporciona un apoyo y consuelo en los caminos de desapropiación.

 

 

Para responder al deseo de las Hermanas e inspirada por el Espíritu Santo, la Hermana Thérèse Foley llega al Oasis regularmente para orar con las personas interesadas. En grupos pequeños, las Hijas de Jesús o Ursulinas disfrutan de estos momentos de alimento espiritual. Esta misión ayuda a nuestras Hermanas enfermas a sentirse miembros de la Entidad y dignas de atención.

 

Nos muestran el rostro del Padre

En una de estas reuniones, Thérèse comentó el pasaje del siguiente Evangelio: «El que me vio ha visto al Padre«. Ella ayudó a las Hermanas a nombrar a las personas que nos muestran al Padre: las enfermeras, los asistentes, los familiares-cuidadores, etc. Añadió: «Cuando les veo orar, son para mí el rostro del Padre«. La Hermana Rita Leclerc, Ursuline se exclamó: «Dios mío, ¡pero es tan hermoso lo que acabas de decir!»

 

«Cuando dos o tres están reunidos en mi nombre,

estoy aquí en medio de ellos.»

(Mateo 18,20)

 

Así que esa es una actividad que permite a nuestras Hermanas enfermas sentirse misioneras en la enfermedad. Thérèse propone a las Hermanas las intenciones de la Iglesia Universal. Tiene la misión de :

 

«reavivar el soplo misionero

en todas las etapas de nuestras vidas

y hasta una edad avanzada.»

(Actas del Capítulo 2016, P.7)

 

 

Por lo tanto, una oración sin frontera permite ir a las periferias, deseo de nuestro Papa Francisco.

 

 

 

 

Vienen ahora aquí algunos comentarios sabrosos :

Hermana Micheline Trudel saborea estos momentos de compartir. Como no tienen la oportunidad de orar juntas Laudes y Vísperas, les hacen falta los tiempos de oración comunitaria. Hermana Thérèse Foley los trae estos momentos de consuelo.

 

Hermana Suzanne Hubert :Me gusta mucho rezar juntos. Cuando cantamos un salmo, ¡es una música para mi alma!

 

Hermana Agathe Matteau dice: «Aprecio poder reunirme una vez a la semana para orar Vísperas junto con Thérèse. Ella pone todo su corazón y copia incluso los textos para aquellos que tienen dificultades para encontrarlas en el libro. Ella nos trae las intenciones del Papa Francisco y nuestra oración se convierte en la de la Iglesia. Una se siente bien porque a menudo nos encontramos frente a nosotras mismos

 

 

 

 

A la Hermana Angèle Landry le gusta mucho que Hermana Thérèse llegue con eventos concretos del mundo entero. Los encuentros de oración son totalmente libres. Cada participante menciona las intenciones personales. Esto fortalece la comunión entre nosotras. Al final del encuentro, vivimos un momento de relectura. Nos damos cuenta de que esta oración común nos permite unir nuestra oración a la de todas las Hijas de Jesús.

 

Nuestra Hermana Yvette Roberge es tocada por la profundidad de los momentos de oración vivídos con Hermana Thérèse. A menudo oramos con sacerdotes, pero se siente bien orar con gente más cercana a nosotros. Todo sucede con gran fervor.

 

Sentirse conectado al mundo

Hermana Hélène Beaulieu destaca el beneficio de recibir textos en una hoja. Esto evita la búsqueda en el libro. A ella le gusta como Hermana Thérèse guía la oración con hechos de la actualidad, realidades relacionadas con las autoridades, las intenciones del Papa Francisco. La oración es muy provechosa porque sencilla y universal y que podemos aportar nuestras intenciones personales.

 

A la Hermana Lise Dumont le gusta rezar vísperas con Hermana Thérèse porque menciona las situaciones del mundo y nos actualiza. «¡Han pasado mucho tiempo desde que no habíamos orado juntas y es muy bueno! Como estamos más aisladas, orar juntos, nos permite saborear el beneficio de la comunión entre nosotras y con la comunidad. Gracias a Hermana Thérèse por su generosidad. Ella es dinámica y la belleza de su voz nos consuela

 

Tantos agradecimientos brotan del corazón

 

GRACIAS al Espíritu Santo que inspiró este proyecto a Hermana Thérèse.

GRACIAS a Hermana Gisèle Lacerte, quien confirmó este discernimiento.

GRACIAS a Hermana Thérèse, quien pone todo su corazón en

la preparación de una oración sencilla y abierta a todas.

 

Hna Angèle Lépine hj

Trois Rivières, Canadá

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × cuatro =

Un peu
d’histoire

Notre
Spiritualité

Rejoindre
notre famille

Nos
communautés

Newsletter

Inscrivez-vous si vous désirez recevoir la lettre d’information de la Congrégation

Nous n’envoyons pas de messages indésirables ! Lisez notre politique de confidentialité pour plus d’informations.

Share This