Elsipogtog – el descubrimiento del sendero de la herencia del pueblo Mi’kmaq

 

Hna Denise Lirette, Hija de Jesús en Nuevo Brunswick, Canadá, nos habla de una visita en septiembre de cinco miembros de la Parroquia Immaculate Heart of Mary, Riverview, a la comunidad Mi’kmaq de Elsipogtog (Elsi-book-took). Siguieron su Sendero Herencia. La meta de su visita era de conocer más sobre la cultura y las tradiciones de nuestros hermanos y hermanas amerindias.

 

 

 

 

 

Hemos recibido una acogida calorosa de parte de nuestros guías: Michelle Levi (2ª a la izquierda), Gary Augustine (2º a la derecha) y Anna Marie Weir (derecha).

 

 

 

Un poco de historia

 

El pueblo Mi’kmaq vive desde 11,000 años en el territorio de las Marítimas (Nueva Escocia, Nuevo Brunswick, Isla del Príncipe Eduardo). Contamos con 2 pueblos de las Primeras Naciones en Nuevo Brunswick: los Mi’kmaq y los Malécitas. Los primeros Europeos llegados en su territorio fueron los franceses en 1604 en la Isla Santa Cruz en el Nuevo Brunswick. Los Mi’kmaq fueron un gran socorro para ayudar a los Franceses para superar los rigores de nuestros inviernos canadienses. A cambio, los Canadienses les enseñaron a cultivar ciertas verduras.

 

En 1756 empezó la Guerra de 7 Años entre los Ingleses y los Franceses en Acadie. Los Malécitas optaron por ponerse del lado de los Ingleses mientras los Mi’kmaq escogieron ponerse del lado de los Franceses. Hasta nuestro días, una gran fraternidad reina siempre entre los Mi’kmaq y el pueblo acadiense.

 

Simbolismo

 

Después de un breve recuerdo histórico, Michelle y Gary nos enseñaron unas palabras Mi’kmaq seguido de su uso de las cuatro plantas sagradas: el Tabaco es utilizado como ofrenda. Por ejemplo, si un cazador mata a un alce, se le da tabaco al animal para agradecerle por haber dado su vida para nutrir a la familia. El heno de olor es utilizado para la oración, la Salvia para limpiar y el Cedro para purificar. Participamos también en la ceremonia de purificación utilizando el humo de salvia (smudging) después de lo cual viene la marcha en el Sendero Herencia.

 

¿Qué es una ceremonia de “smudging”?

 

Esta ceremonia tradicional purifica el espíritu o un lugar de todos los pensamientos negativos con un humo producido por la quema de salvia, cedro y hierba dulce. La ceremonia en sí no puede ser fotografiada o filmada porque es sagrada. El humo se esparce sobre la persona usando una pluma de águila y recitando la siguiente oración:

 

Purificamos nuestras manos

para que sean creativas y suaves.

Purificamos nuestros espíritus

para expulsar los malos pensamientos y reemplazarlos por buenos.

Purificamos nuestros oídos

para entender lo que los demás nos comunican

y comprender la verdad.

Purificamos nuestros ojos

para ver la belleza de toda la creación.

Nos purificamos la boca

para que cuando hablemos podamos decir palabras verdaderas, honestas

y que sean dichas tomando en cuenta al otro.

Purificamos el corazón

para frenar todo resentimiento y abrirnos a la compasión.

Nos purificamos los pies

para emprender el buen camino y caminar más unidos

a nuestros amigos y familias.

Nos purificamos la espalda

para soltar toda cólera y abrirnos

a las energías positivas y a la sanación.

 

 

Una vida unificada

 

Lo que más me llamó la atención es que los Mi’kmaq, como muchos otros pueblos indígenas, tienen una relación muy particular para con la Tierra y el Creador. Su espiritualidad es un elemento inseparable de su vida de todos los días. Espiritualidad y actividad hacen parte de la Tela de Vida. Estar en armonía con la creación es de una muy grande importancia porque saben que si le hacemos daño a la naturaleza nos hacemos daño a nosotros mismos. He aquí el por qué, en Canadá como en otras partes, están a la vanguardia de las luchas para defender a la Madre-Tierra. Tenemos que aprenderlo todo de nuestros hermanos y hermanas indígenas sobre todo en estos tiempos de Urgencia Climática.

 

Construir relaciones

 

Esperamos, como parroquia, crear lazos siempre más fuertes con la comunidad de Elsipogtog. Somos todos y todas hijos de un solo y mismo Dios-Creador y, juntos, podemos trabajar a nuestra propia sanación y a la sanación de nuestra Madre-Tierra.

 

Hna Denise Lirette hj

Moncton, Nuevo Brunswick

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Un peu
d’histoire

Notre
Spiritualité

Rejoindre
notre famille

Nos
communautés

Newsletter

Inscrivez-vous si vous désirez recevoir la lettre d’information de la Congrégation

Nous n’envoyons pas de messages indésirables ! Lisez notre politique de confidentialité pour plus d’informations.