Este 25 de junio de 2025, los Asociados de Limoges Francia vivieron tres momentos importantes.
– una reunión festiva para cerrar el año;
– un tiempo más de estudio para reflexionar sobre la hoja 1: La Eternidad, la santidad, es para nosotros hoy;
– una mirada al año pasado.

Momento festivo
Todos los Asociados y las Hermanas se reunieron para compartir una comida amistosa en el restaurante asociativo «La Cocina al Plural» en Limoges (Haute-Vienne).
Tiempo para un intercambio más de estudio
Después de esta simpática comida, Bernadette nos recibió en su casa para compartir sobre el tema de la hoja.

Durante este intercambio, anotamos algunas reflexiones:
– La santidad es la perfección! No todos pueden ser santos!
– Todos estamos llamados a la santidad: es ser fieles a Dios. Avanzamos hacia la santidad, es un camino.
– La santidad, camino hacia la eternidad que comienza ahora, hoy.
– Son los demás, las personas que lo ven actuar los que pueden decir: «Esta persona es una santa».
– Las palabras de la Madre María de San Carlos nos invitan a estar atentos, a preocuparnos por los demás, por la familia.
– Preocupación por las almas: a través de la oración.
– Preocupación por uno mismo: lectura diaria de la Biblia.
– Recordatorios de San Pablo: consolarse los unos a los otros. Si me siento consolado, ¿pienso en hacer lo mismo por los demás?

Retrospectiva del año pasado
Después de nuestra reflexión, repasamos la experiencia del año. Las fichas están bien hechas y bien presentadas. Sin embargo, algunas nos resultaron un poco difíciles durante una lectura personal como preparación para el encuentro. Gracias a los compartiros y intercambios, muy apreciados por el grupo, nos enriquecemos mutuamente.
Los textos de la Madre María de San Carlos siguen siendo importantes y relevantes para nosotros hoy en día. Nos estimulan y nos permiten retomar el rumbo.
Geneviève quiso reiterar la experiencia del día en Kermaría, que ella estaba descubriendo por vez primera: un hermoso día de fraternidad y renovación.

El día termina, pero no significa silencio hasta la siguiente reunión. El apoyo fraterno, fuera de las reuniones programadas, continúa mediante llamadas telefónicas y visitas.
Hna. Michèle, hj
Limoges, Francia

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