Ursule Beaulieu Ursule Beaulieu from Rimouski, Canadatiene la fortuna de participar en un evento multitudinario durante la Mundial de las Mujeres (MMM) el 18 de octubre de 2025. Veinte mil personas de todas las Regiones de Quebec se reuniron frente a la Asamblea Nacional en la ciudad de Quebec para exigir los derechos de las mujeres.
Apoyo y aliento

Cada cinco años desde el 2000, más de 160 países han participado en la MMM. Llevo con orgullo mi dorsal del 2000: lleva varias firmas y palabras de aliento de Hermanas, amigas y activistas, así como pines que simbolizan nuestros compromisos durante los últimos 25 años; he reunido 50. Este año, acepté ser portavoz de mi Región, el Bajo San Lorenzo. Participé en entrevistas para radio, televisión y periódicos.
Un mensaje claro

Leímos en el periódico local: Ursule Beaulieu, de la Congregación Hijas de Jesús en Rimouski, activista por la justicia social y del MMF (Movimiento de Mujeres por Francia) desde el año 2000, exige al Gobierno que construya una economía social sólida, basada en las personas y no en el lucro. Al marchar juntas, enviamos un mensaje claro: rechazamos la pobreza y las injusticias que la alimentan. Queremos un Quebec donde cada mujer pueda vivir con dignidad, un Quebec donde la riqueza se comparta.
Esta manifestación masiva tiene como objetivo denunciar la violencia contra las mujeres, denunciar la pobreza, que se ha convertido en violencia sistémica, y denunciar la inacción del gobierno ante la crisis ambiental. Ofrezcamos una visión d’un mundo justo, equitativo y unido.

Muchos hombres se unen a nosotras para exigir nuestros derechos. En cada una de las 32 Regiones de Quebec, hemos confeccionado una “colcha de puntas” para escribir nuestras demandas. Las estamos uniendo para presentar esta gran colcha a nuestro gobierno.

La culminación de la marcha estuvo marcada por charlas, canciones, música, consignas y presentaciones teatrales que pusieron el broche de oro a nuestra marcha desolidaridad. Nuestros corazones latieron al unísono durante el conmovedor testimonio de mujeres indígenas.
Entre las consignas coreadas con frecuencia durante la marcha se encontraban:
«¡So So So Solidaridad con las mujeres de todo el mundo!…
¡Seguimos marchando para transformar el mundo!… «

En medio de esta multitud de 20.000 personas, es con el apoyo de mis Hermanas Hijas de Jesús que siento solidaridad y responsabilidad por nuestros compromisos comunitarios. Al trabajar para mejorar la condición humana, ¿acaso no es la humanidad de Jesús la que resplandece en nuestros compromisos?
Ursule Beaulieu H.j.
Región de Rimouski, Canadá

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