Dar vida en abundancia

Hermana Isabelle Siwa nos presenta la situación de mujeres jóvenes y niños en situación de precariedad en Ngaoundéré, Camerún, y el proyecto de reinserción para devolver la dignidad a estos “heridos de la vida”.

 

Desde 2015, trabajo en el centro de niños de la calle en la diócesis de Ngaoundéré. Este trabajo lo hago con pasión y dedicación. Es para mí un lugar apropiado de la concretización de nuestro carisma, pues honrar la humanidad es también estar cerca de los heridos de este mundo para la mayor gloria de Dios. Digo: “Muchas gracias” a todas las personas de buena voluntad que sostienen estos niños; en particular a todas ustedes queridas Hermanas a través del gran apoyo de nuestra familia religiosa Hijas de Jesús que siempre se consagró a los desfavorecidos.

 

Discriminaciones sociales y económicas

La pandemia actual del Coronavirus hizo muy complejo el encargarse de estos niños, pues desde el mes de Marzo del 2020, no he recibido ningún apoyo exterior.

La pobreza disminuye la dignidad de la persona humana. En nuestro contexto de la Diócesis de Ngaoundéré, como ya lo sabemos, las mujeres son sujetas a varias discriminaciones sociales y económicas que las mantienen siempre como personas marginalizadas. Tenemos la sub-escolarización que viene del hecho de que los padres prefieren mandar al niño a la escuela y no la niña. Ésta está preparada para asumir las tareas de ama de casa en la familia y ser enviada al matrimonio que no ha escogido ella misma. Estos matrimonios arreglados en detrimento de la muchacha se terminan, en la mayoría de los casos, con divorcios al gusto del marido dejando los niños a carga de la muchacha.

Estas situaciones generan varias consecuencias. Al nivel mental y físico, la muchacha está destruida sicológico y físicamente. La inercia, el desánimo y la apatía se instalan.

Al nivel socio-económico: ella no es productiva ya que no tiene ninguna formación, no tiene ninguna oportunidad de insertarse en la sociedad y, al mismo tiempo, está rechazada por su propia familia y se encuentra en la calle con los niños, abandonada a sí misma. Ignorante de sus derechos y deberes, llega a ser un peso para ella misma, para la sociedad y no sabe más hacerse cargo de sí misma, de sus hijos, éstos últimos pues están expuestos a todos los males.

 

Un centro de aprendizaje

 

Los niños de la calle, cuya carga tenemos, son el resultado concreto de estas situaciones. La mayoría de estos niños vienen de familias monoparentales y viven con mamás traumatizadas incapaces de darles una educación e instrucción apropiadas.

El centro construido servirá a las mujeres, madres solteras y niños “abandonados” para aprender de sus manos las actividades ligadas a los productos artesanales como el tejido con perlas, el bordado y el tricot con lana; sin olvidar la tintura. Una vez el aprendizaje adquirido, los objetos fabricados con cuidado se venderán ahí mismo o al exterior de la ciudad de Ngaoundéré, según la demanda.

Además de las actividades, habrá la restauración hecha por los niños mayores del CEDER formados y acompañados por algunos responsables expertos en cocina. Estos antiguos niños de la calle que trabajarán en este nuevo centro serán remunerados para ahorrar y salir de la calle.

 

Un proyecto de inserción social

Todas las actividades del centro serán organizadas y seguidas por el CODAS-CARITAS (Comité diocesano de Desarrollo y de las actividades sociales.

El dinero ganado después de ventas será para el funcionamiento del proyecto, el funcionamiento del Centro y el sueldo de los y las que trabajarán ahí.

Al nivel del centro, se podría también tener la oportunidad de escuchar y seguir a las mujeres y madres solteras violentadas en la vida social. Recibirán igualmente otras formaciones útiles a su desarrollo y realización.

 

Algunas realizaciones y efectos positivos

He ahí cómo, este centro responde a la realidad en la Región del Adamaoua.

  • bty

    Hemos construido y equipado un centro de formación artesanal, comercial y de escucha. Unos objetos fabricados por los niños de la calle están expuestos y vendidos. Los niños vienen regularmente al centro comercial para trabajar, así el número de ni os en la calle está reducido. Los mayores y conscientes son contratados y trabajan por cuenta propia en el centro comercial.

  • Mujeres y muchachas de la ciudad de N’Gaoundéré son formadas y competitivas en el campo de objetos de arte como el tejido con perlas, la tintura y el tricot.
  • Mujeres, muchachas y niños de la calle son formados y conocen sus deberes y derechos.
  • La capacidad de movilización financiera del CEDER para su funcionamiento está mejorada, con el objetivo de llegar, si posible, a la “autonomización” financiera con un personal bien remunerado.
  • Las condiciones de vida de las mujeres y jóvenes madres solteras viviendo solas son mejoradas.

 

“El fuego de la Caridad”

Animadas por el fuego de la caridad, como Hijas de Jesús, en este mundo que Dios ama,

“Las Hermanas estarán inflamadas del Amor de Dios, animadas por su gloria y permaneciendo con el más ardiente deseo de procurarla. Se revestirán de la caridad del mismo Jesús para ejercitarla con todos los desdichados que les sean confiados, niños, ancianos, enfermos o discapacitados.” Primeras Constituciones 1850.

Es bien en este espíritu y este impulso del corazón que la Congregación de las Hijas de Jesús continúa de manifestar la caridad compartiendo con estos “pobres de la vida” a fín de promover la vida en abundancia.

 

Hermana Isabelle Siwa, fj, Ngaoundéré, Camerún

1 Comentario

  1. Felicitaciones Isabella! La pandemia te lleva a mirar de manera más profunda la exclusión de la mujer joven, y logras cuidar y promover una alternativa para la vida de estas mujeres jóvenes y sus niños.
    veo que vas » ..Con la fuerza que te anima! Jc 4. Gracias por tu compartir

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

16 − catorce =

Un peu
d’histoire

Notre
Spiritualité

Rejoindre
notre famille

Nos
communautés

Newsletter

Inscrivez-vous si vous désirez recevoir la lettre d’information de la Congrégation

Nous n’envoyons pas de messages indésirables ! Lisez notre politique de confidentialité pour plus d’informations.

Share This