El 10 de junio, las Hijas de Jesús de Edmonton, Alberta, Canadá, se reunieron para celebrar el 100° aniversario de una de las suyas. ¡Qué evento tan alegre para la Hermana Gabrielle, su comunidad y su familia!
Cien años, un hito importante que hay que celebrar
¡Qué alegría y que honor celebrar el 100°aniversario de un ser querido! Nos regocijamos y celebramos con Gabrielle, y damos gloria y gracias a Dios por su vida y por el regalo que representa para cada una de nosotras.

Con la familia
El 31 de mayo, Gabrielle tuvo la alegría de celebrar su 100° aniversario con numerosos miembros de su familia: ¡cuatro generaciones! Habían preparado un breve programa con música y canciones, repasando la trayectoria de Gabrielle así como la sabiduría y la alegría que compartió a lo largo de su vida.

Ninguna celebración está completa sin dulces y sin pastel, y hubo de ambos en abundancia. Fue tan emocionante ver a sus bisnietas y bisnietos expresar sus deseos de manera tan especial a través de canciones, poemas y obras de arte. Gabrielle también recibió felicitaciones del Rey Carlos, Mary Simon, Gobernadora General de Canadá, y del primer ministro de Canadá, Mark Carney.
En comunidad

El 10 de junio, día de su cumpleaños, las Hijas de Jesús y sus colaboradores se reunieron para celebrar esta evento tan especial. Comenzamos con un momento de oración para alabar al Señor en honor de Gabrielle:
“Doy gracias a mi Dios cada vez que pienso en ti; y cada vez que oro por ti, oro con alegría, recordando cómo has ayudado a difundir la Buena Nueva desde el día en que la escuchaste por primera vez hasta hoy”. Tengo la certeza de que Aquel que comenzó la buena obra en ti la llevar a su término hasta el día de Jesucristo. (Filipenses 1:1-2)
Como muestra de agradecimiento
Todos hemos sido tocados por el don que representa la vida de Gabrielle y par sus muchos años de servicio como maestra, misionera en Haití y en diversos roles de liderazgo y administración. Fue dotada de numerosos dones y talentos que pusó al servicio de los demás a lo largo de su vida, ¡incluso después de cumplir 90 años! Hemos podido apreciar su sabiduría, su disponibilidad, su generosidad, su compasión, su sentido del humor y como su capacidad para dejar ir y adaptarse a los muchos cambios de la vida.

Y hoy, a la edad de 100 años, participa activamente en muchas actividades en el Centro: bingo, ejercicios en silla, pintura, presentaciones de enfermeras sobre diversos temas, celebraciones de cumpleaños, reuniones de residentes y más.
Está presente en todas nuestras actividades comunitarias, que se trata de rezar el rosario juntos o marcar el comienzo del año, para compartir en torno a nuestro tema “Enviadas en misión: ‘¿Me amas? Sígueme’”, etc.

Ella siempre se mantuvo atenta e interesada en lo que sucedía; su sonrisa y sentido del humor siempre son presentes.
Y ahora, mientras continúa su camino, oramos con Gabrielle: “Acepta la ofrenda de todo mi ser y dame la gracia de amarte más cada día. Enséñame a dejar que hagas todo por mí y a nunca resistirme a ti…”.

Y a esto, todos decimos ¡AMÉN!
Las Hijas de Jesús,
Edmonton, Canadá

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