El 19 de febrero de 2026, el Arzobispo Emérito Valery Vienneau presentó una reflexión sobre el tema de la Cuaresma de este año a las Hermanas de la casa Corte Real, Riverview, Nuevo Brunswick, Canada.

El Arzobispo Vienneau ya nos había honrado con su presencia, especialmente en nuestro último retiro anual. Nos conmovió profundamente su sencillez y profunda sabiduría. ¡Nos encantó verlo de nuevo este año! ¡Qué regalo para nosotras al comenzar nuestro camino cuaresmal
El tema de la Cuaresma de 2026
Comenzamos nuestro día con la Eucaristía celebrada por el Arzobispo Vienneau. Continuó con su charla sobre el tema de la Cuaresma: «Tengan fe, Jesús nos guía».
Los cinco puntos de su presentación
– El profeta Habacuc, una figura bíblica discreta pero profundamente cercana a nuestra experiencia. Vive en un tiempo de gran crisis: violencia, injusticia, amenaza política y el aparente silencio de Dios. Habacuc descubre que la fe no se trata de comprenderlo todo, sino de seguir confiando cuando la comprensión falla.
– Jesús: la presencia de Dios en nuestras vidas. El Obispo nos recuerda que la fe no es principalmente una explicación, sino una relación. Dios no nos libra de la oscuridad de la vida, pero permanece a nuestro lado. Jesús camina con nosotros a diario. Confiamos fundamentalmente en él sin comprender realmente todo lo que nos sucede. La Cuaresma no nos pide que hagamos más, sino que la consideremos un tiempo para dejarnos amar tal como somos.
– Ser testigos de confianza teniendo fe en la vida cotidiana: A medida que envejecemos, nos preguntamos qué significa realmente tener fe en el mundo actual. Tener fe no significa tener todas las respuestas, sino creer que, incluso si nos sentimos frágiles, cansados o inseguros, sabemos que Dios está ahí. Esto no es magia; esta creencia nace de la oración, la fidelidad y, a veces, la oscuridad.
– Los Cuatro Evangelios durante la Cuaresma:

El Obispo Vienneau nos recuerda que los Evangelios de los domingos de Cuaresma de 2026 iluminan nuestro camino. Nos habla de la samaritana, del ciego de nacimiento y, finalmente, de Marta y María. Todas estas historias nos recuerdan que la confianza en El puede ayudarnos a superar las adversidades de la vida y abrirnos a una vida más profunda.
Y, finalmente, los Testigos
Para concluir su reflexión, habla de los testigos que confirmaron todo esto. Menciona a Teresa de Ávila, Teresa de Lisieux, Charles de Foucauld y Madeleine Delbrêl. Todos sufrieron fatiga, incomprensión y, a menudo, oscuridad. Ninguno renunció a su confianza en Dios. Testificaron que esta confianza se vive en la fidelidad diaria.
Conclusión

Para concluir su reflexión,El Obispo Vienneau nos ofrece una lista de preguntas que podrían nutrir nuestra oración personal y/o nuestro compartir comunitario.
Nos envîa en nuestro camino hacia la Pascua, deseándonos una confianza serena. Ahora nos toca decirle a Dios:
«No lo entiendo todo, pero sigo confiando en ti».
Sin duda, esta reflexión nos ha bendecido y nos infunde el deseo de vivir plenamente nuestro camino cuaresmal.
Debemos recordar que Dios siempre actúa a través de medios sencillos y cotidianos; nos corresponde reconocerlos. Tengamos fe; ¡Jesús nos guía!
Jeanne Comeau, fj
Riverview, NB, Canadá

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