Del 5 al 17 de enero de 2026, las Hijas de Jesús de la Región de América Latina se reunieron en la Casa de Formación y Retiro de las Hermanas Carmelitas de San José en Montaña Clara María, Honduras, para un tiempo especial de Asamblea Regional y ejercicios espirituales.
Nos preparamos para este encuentro para escuchar el llamado de Jesús, fortalecer nuestros lazos como hermanas y renovar nuestra respuesta personal y comunitaria a Jesús.
Un tiempo de gracia escuchando al Espíritu
La Hermana Esperanza Avilez abrió la Asamblea Regional declarando: “Es el Espíritu de Jesús quien nos convoca, quien nos reúne como mujeres peregrinas, llamadas a caminar juntas en esta barca”.

Al inicio de esta Asamblea, volvemos nuestra mirada a la Santa Humanidad del Hijo de Dios, a quien deseamos honrar con nuestras vidas… En Él, aprendemos a amar, a servir y a caminar con los más vulnerables; en Él, encontramos la fuerza para responder fielmente hoy”.
Una diversidad de culturas unidas por un deseo común Veinte y dos Hermanas, Hijas de Jesús, participan en esta Asamblea, transmiten el carisma en esta región. En su discurso bienvenida a
, la Hermana Irene Kouassis y a la Hermana Rosalinda Betancourth, quienes participan por primera vez en una asamblea en Latinoamérica;
y a las dos hermanas del Consejo General, Patricia Guillet y Elizabeth Blanc, cuya presencia discreta, cercana y orante nos permite sentir este espíritu de unidad que nos fortalece como cuerpo de la Congregación.
Experiencias compartidas
Logramos destacar experiencias apostólicas que nutren nuestras vidas y responden a las diversas necesidades y realidades de nuestro continente. Cada hermana y cada comunidad es un signo de vitalidad y creatividad que también fortalece el Cuerpo de la Congregación y la vida de la Iglesia.
La Metamorfosis de la Mariposa

De estas experiencias compartidas surge la acción de gracias a Dios y el deseo de renovarnos desde la comunidad, para profundizar en el significado, el porqué y el para qué de nuestras obras y/o acciones como Hijas de Jesús en Latinoamérica. Con este espíritu, y siguiendo la línea de los temas explorados en los últimos años, la Hermana Martha Pérez, de la Congregación de Notre Dame, nos acompañará durante un día para abordar el tema: «El significado de los votos en la vida consagrada hoy», un tema guiado por la metáfora de la mariposa.
Nos impresiona leer sobre nuestro propio proceso de metamorfosis, un proceso natural de transformación, a nivel personal, comunitario, vocacional como Hijas de Jesús, regional congregacional e eclesial.
Cuidar nuestras comunidades
En Asamblea, Acogemos el llamado a cuidar nuestras comunidades y relaciones como las células de un organismo vivo, un cuerpo en transformación. Nos damos cuenta de que estamos experimentando cambios que nos preparan para desplegar nuestras alas, para CUIDAR y para proteger la especie, nuestro ecosistema, oxigenados por la experiencia de los votos.

Si bien nuestras comunidades se establecen en partes del mundo donde prevalecen actitudes individualistas, egocéntricas, manipuladoras y violentas, nuestra vida religiosa es un milagro, un signo de profecía y esperanza. Por eso es necesario dejarnos interpelar y renovar nuestro sí al llamado de Jesús a vivir arraigados en su forma de ser y actuar. «Él es quien da sentido a nuestras vidas». RV 5.
Vivir La «Iglesia en Salida»

Este estilo de vida comunitario complementa la actual transformación eclesial llamada a la sinodalidad, a ser juntos esta «Iglesia en Salida», y menos autorreferencial. Para ser fieles, debemos mantener una actitud de discernimiento de la voluntad de Dios, que, como expresó la Madre San Carlos, «se os revelará en todo momento» (27 de noviembre de 1881, en RV, p. 50). Es importante que, juntos e individualmente, mantengamos el espíritu de Adviento, de atención y vigilancia, para discernir en nosotros mismos las acciones del Espíritu hoy, que nos dan vida, sentido y horizonte.

En cada etapa de transformación de nuestra vida personal, comunitaria, regional, congregacional y eclesial, Jesús nos invita a contribuir a la preservación de nuestra «especie», nuestro ecosistema de vida, sabiendo que es Dios quien se encarga de continuar lo que ha comenzado. Como la mariposa transformada, hacemos todo lo posible por contribuir a este momento de la historia, sabiendo que seremos juzgados solo en el Amor, en palabras del Papa Francisco, «al cuidado de la vida que nos ha sido dada y heredada hoy».
Viviana Carolina Forero Angulo, FJ
Honduras

Gracias por que la vida religiosa en esa metáfora sigue avanzando y transformandose para ser respuesta hoy a los signos de los tiempos como lo dice nuestra regla de vida. Y que es Jesucristo quien nos dinamiza . Este es un trabajo de todas . Gracias al equipo del sitio web, que acoge estos testimonios y nos los comparten de una forma que da gusto leer
Que el espíritu Santo siga bendiciendo la obra de ustedes hermanas Hijas de Jesús y que permita que sigan caminando la palabra en favor de las comunidades, llevando la esperanza y la fe en Dios en cada una de las acciones de amor.
Gracias hermana Viviana, muy interesante, el artículo.
Por fin logre leer, no lo podia abrir…gracias Viviana.
Unidas en la oracion y en la mision comme Hijas de jésus